Hoy... la noche de San Juan, a una le da por pensar (es algo que intento no hacer, pero es inevitable :P) y pienso en los origines de esta tradición y como la aplicaría yo en estos instantes. Es decir...
Tradicionalmente, la gente hacia fiestas en la playa y fogatas, escribían en papeles aquello que no les agradaba, lo que querían olvidar de ese año y luego lo tiraban al fuego, para que los espíritus borrasen aquellas situaciones infelices o dolorosas y no volvieran a suceder.
Bien, hoy estoy en mi habitación y evidentemente no voy hacer una fogata, pero si pienso en lo que quemaría y lo que no. Indudablemente quemaría el resultado de estas elecciones (considero que no es el mas correcto,pero tampoco los hay mucho mejores), parte del sistema en el que vivo, y la "unión" vomitiva (he utilizado muchos calificativos y no logro decicir cuál es el adecuado dejemoslo en vomitivo) de PP e IU en Extremadura, pero bueno voy a dejarlo ahí no quiero indignarme en estos momentos.
Quemaría los diversos problemas familiares que he tenido este año, quemaría algunas relaciones desastrosas tanto amorosas como entre "amigos", quemaría los fracasos, el extres, la inseguridad en mi misma, mi falta de confianza, podría acabar quemando hasta al papa como coja mucha carrerilla xD Pero luego... te paras a pensar, y dices... No.
¿Cómo puedes quemar un papel que expresa aquello que te causa dolor o te desagrada? ¿Cómo puedes recurrir a un elemento de la naturaleza para intentar superar lo que por ti mismo no puedes? Pues no amigos mios, no es así.
No quemaría nada de lo que he mencionado antes, porque todo, con sus consecuencias mas o menos satisfactorias forman mi vida y me hacen ir poco a poco evolucionando como persona. Dijo un día Ortega y Gasset "Yo soy yo, y mis circunstancias" y a mi parecer, dijo una verdad como un castillo. En lugar de lamentarnos de lo que nos ocurre, o nos ha ocurrido; en lugar de lamentarnos porque no somos lo que queríamos ser, o no me llegado a ser a determinada edad... ¡coño levanta el culo del sofá! lávate la cara, mírate al espejo, y mira más allá de él, mira a esa persona capaz, fuerte, segura de sí misma y que no va dejar que su vida le domine por que encuentre un par de piedrecitas. Va salir a la calle, va enfrentarse a la realidad, va trabajar duro por aquello que considera que forma parte y constituye los pilares de su vida, y aprenderá de todas las caidas que tenga, porque caerte no es mas que una señal de que estas aprendiendo cuál es el camino correcto en tu vida.
Así que, déjate de quemar papelitos y toma las riendas de tu vida. Nadie te garantiza que sea fácil ni que lo vayas a conseguir con total seguridad, pero si ni tu mismo crees en ti... ¿piensas que alguien lo hará?